A dos semanas de su estreno, Deadpool está teniendo un éxito totalmente inesperado. No solo recibió la aprobación del fandom comiquero, sino que también ha generado ingresos que eran muy poco creíbles para un personaje no tan masivo y, principalmente, para una adaptación con clasificación R -para adultos-. Las récords superados son bastantes: adaptación de cómic con clasificación R con mayor recaudación, mejor debut de un director, película de un mutante que más ha recaudado para Fox, filme con mayor recaudación en 2016, entre otras.

¿Qué es todo lo bueno de esto? Que el personaje se hace más conocido, sí, pero también que los estudios tendrán a la vista la solución a unas de sus mayores preocupaciones: la recaudación. Hay que recordar que antes que cualquier cosa esto es un negocio, y por lo tanto, necesita generar ingresos y ser conveniente. Lamentablemente, esto produce que algunas compañías piensen excesivamente en el merchandising, preocupándose más de generar todo tipo de productos, asegurar secuelas, y -principalmente- llegar al público más masivo: los niños. Por esto, las adaptaciones de las grandes casas del cómic han sido en su mayoría calificación PG-13 (mayores de 13, y menores en compañía de un adulto).

Por esta razón, es que Deadpool puede haber llegado a cambiar las reglas del juego. Se especulaba antes y se hace aún más ahora, a la película le ha ido bien y la evidencia está ahí: es posible realizar una película con contenido para mayores y recaudar dinero. El efecto dominó no se ha hecho esperar, y los rumores en torno a que la tercera película individual de Wolverine tendrá calificación R aumentan cada vez más, lo que sin dudas pasa la responsabilidad a las otras veredas ¿Se atreverán WarnerDisney a hacer lo mismo?

CK9XsRkWIAAnPAF

Es una gran duda, más aún si pensamos en Disney. Sin embargo, me parece que es totalmente posible, más aún si se toma el ejemplo de Deadpool, que a pesar de tener libertades de contenido no abusó de ellas.

Por otra parte, Warner ha tenido algunas experiencias en adaptaciones comiqueras  con clasificación de adultos como 300 o V for Vendetta, sin embargo, son experiencias bastante aisladas a su universo masivo de historietas.

Entonces, teniendo presente que es una opción buena y rentable, les presentaré tres historias que podrían ser adaptadas con clasificación R. Quisiera aclarar dos cosas antes; primero, que son solo propuestas, por lo que sin dudas, existen otras opciones que podrían ser mejores o peores. Segundo, que no soy tan conocedor del universo DC, por eso, en vez de mentirles prefiero presentar una sola historia, pero de las buenas.

Batman: The Killing Joke

FIqUzJq

Uno de los recordados momentos en 2015 -en lo que a cómics se refiere- fue la polémica portada variante de La Broma Asesina, protagonizada por el Joker y Batgirl. Se dijo que era demasiado violenta, pero por sobre todo, machista. Independiente de si es cierto o no, una cosa es efectiva, esos días conocí una gran obra.

Que el guión esté a cargo de Alan Moore debería ser razón suficiente para prestarle atención a este cómic. La historia cuenta -a grandes rasgos- cómo el Joker busca probarle a Batman y al Comisionado Gordon que solamente hace falta un mal día para ser como él. Es un thriller psicológico, que nos muestra a un Batman y Joker que se cuestionan reiteradamente sus roles y acciones en el mundo. Además, el cómic se encarga de presentarnos los orígenes del villano, cosa no menor pensando en el cine.

The Killing Joke¿Qué sería lo bueno de esta adaptación? Todo. Primero, el darle la clasificación R permitiría desarrollar a fondo y de manera libre las distintas temáticas que se abordan. Segundo, serviría para que Warner continúe en su línea de adaptaciones de cómic centradas en villanos, brindando aires nuevos a una compañía que históricamente se ha centrado en Superman y, principalmente, en Batman.

Por otra parte, considerando que tanto el príncipe payaso como el hombre murciélago inician en este nuevo universo fílmico, sería una gran oportunidad para contar los orígenes del clásico villano. Poniéndonos incluso en el peor de los casos, si el Joker de Jared Leto no gustase al público en Suicide Squad (SS), esta podría ser una interesante instancia para tener su revancha. Y bueno, si gusta, podríamos estar ante su consagración.

Y lo mismo podemos decir del Batman de Affleck, haberlo visto ya en BvS y SS podría darnos a un personaje mucho más desarrollado, que tenga mucha más historia que contar a la hora de dialogar con el Guasón y que serviría, perfectamente, como la historia que nutra la rumoreada nueva adaptación del vigilante ¿Conclusión? Es una historia que calzaría perfecto en la construcción de este nuevo universo.

Iron Man: Demon in a Bottle

Iron Man

Para muchos, este cómic representa una de las mejores -sino la mejor- historias de Iron Man jamás vistas. A grandes rasgos -para que usted la busque y la lea- cuenta cómo una serie de eventos desafortunados, sumados al ataque de un grupo de villanos de segundo orden, hacen que Tony Stark se enfrente a su mayor enemigo: el alcohol.

¿Qué sería lo interesante de esta adaptación? Una vez más, todo. Primero, que podría ser la historia perfecta para tener la eternamente rumoreada Iron Man 4, retratando los efectos que han tenido en Stark la Guerra Civil y las Guerras del Infinito. Segundo, en Iron Man 3Avengers: Age Of Ultron vimos a un Iron Man muy preocupado y acomplejado por las consecuencias de sus actos; por esta razón, no sería ilógico que caiga en el alcoholismo absoluto, perdiendo el rumbo y cuestionándose qué tan efectivas han sido sus decisiones.

¿Por qué la clasificación R? De momento, el alcoholismo de Tony Stark es algo que se ha visto escasamente. Presentado en la primera, desarrollado en la segunda y completamente olvidado de ahí en adelante, esta arista de la personalidad de nuestro héroe siempre ha sido uno de los elementos que más lo han marcado. De hecho, en la Guerra Civil de los cómics, Stark no bebió una gota de alcohol, todo por el respeto que le tenía a la situación.

Iron Man #128

A pesar de haber visto un poco de esto en las nombradas adaptaciones, el hecho de que el MCU piense mucho en el ya nombrado merchandising, ha hecho casi imposible presentar una historia centrada en los vicios del personaje. Por esta razón, tener una película con calificación de adultos haría completamente abordable la temática. Una vez más, la idea con esto no es ver mucho sexo o violencia, pero sí poder hablar libremente de algo tan común, y cercano, como el alcoholismo.

Después de Infinity Wars no hay nada muy seguro con el MCU, para muchos, se viene una fase cuatro de la que aún no escuchamos información oficial; secuelas, terceras partes y nuevos personajes son parte de lo que muchos creen que se viene. Independiente de todo eso, sería una interesante manera de iniciar un nuevo ciclo; con historias que aborden temáticas arriesgadas, iniciando, nuevamente, con el que ha sido la punta de lanza en el éxito de Marvel Studios.

Spider-Man: Kraven’s Last Hunt

Kraven The Hunter

Para muchos, esta historia es considerada la mejor de Spider-Man. Una narración que es tan psicológica como filosófica, y que nos presenta a Kraven el Cazador y Spider-Man en su mejor y peor momento, respectivamente. A grandes rasgos, la historia cuenta el momento en que El Cazador decide derrotar a Spider-Man, un último intento luego de años de derrotas y humillaciones. Las motivaciones del villanos están dadas por su orgullo, ya que siempre que enfrentó al arácnido fue derrotado; por esta razón, necesita probar que es mejor a él, para recuperar su honor. Pero no basta con derrotarlo, tiene además la necesidad de ser un mejor Spider-Man queriendo, además de matarlo, suplantar su identidad.

¿Por qué la calificación de adultos? Principalmente por la temática. A diferencia de La Broma Asesina, acá no hay constantes momentos de violencia fuerte y explícita. Y a pesar de los momentos de violencia presentes, lo central de la historia es la manera en que se dan los acontecimientos para los personajes. Los rituales de Kraven para preparar su gran momento, y el dualismo mental que sufre Spider-Man a lo largo de estas viñetas, hacen que la historia deba ser relatada -y vista- desde una óptica más compleja.

Spider-ManPor otra parte, hay muchos elementos que hacen imposible una adaptación -fiel- a esta historia en el corto plazo. Primero, que Peter utiliza acá el traje simbiote; por lo tanto, deberemos ver en el cine un par de aventuras más de él con su traje clásico para que en el camino, adquiera el icónico negro. Segundo, la historia nos presenta a un Peter Parker adulto, recién casado con Mary Jane. Y tercero, estamos ante la última cacería de Kraven, por lo que el personaje debe ser introducido y aparecer esporádicamente durante el desarrollo de la saga arácnida.

¿Mi propuesta? Que el villano en el film de 2017 sea Kraven, podría adaptarse la historia de La primera cacería de Kraven, y durante el desarrollo de la presunta trilogía a cargo de Marvel Studios (y también en la película de algún otro personaje) podría aparecer en contadas ocasiones. Así, no sé si en un Spider-Man 4 u otra aventura distinta (tal vez una serie de Netflix, quién sabe para dónde irán las cosas de aquí a unos años) tener esta historia, con los componentes nombrados y el correcto contexto en que se dan los eventos; porque sin eso, la historia no es nada.

Deadpool

Como ven, una clasificación de adultos no requiere tener excesivo sexo, violencia o palabrotas; también puede centrarse en temáticas que requieran cierto criterio formado para entenderlas. Por lo mismo es que Deadpool, en latinoamérica, recibió la clasificación para mayores de 14, porque es una película con un contenido más adulto, pero que no cae en elementos excesivamente violentos, o de plano, bizarros.

Por eso también, es que mis tres propuestas están centradas más en el fondo que en la forma. Si bien hay elementos, sobre todo de violencia, que juegan un rol fundamental en la trama, aparecen en los momentos necesarios. La pregunta puede surgir espontáneamente ¿Entonces, para qué darles clasificación de adultos? Para poder dar el siguiente paso y poder contar algunas historias, y abordar ciertas temáticas, con la crudeza que merecen.