Me invitaron al Avant Premier de Pasante de Moda (The Intern) y aunque no me llamaba mucho la atención, partí a verla. Seamos francos, al ver el trailer pensé en una comedia rosa escrita especialmente para las chicas y saber quien dirigía tampoco ayudó mucho: Nancy Meyers, que además en esta ocasión es guionista.

De Meyers había visto, hablando de guiones, Something´s gotta Give, que si bien no es mala, para mi no significo nada relevante ni me resultó muy chistosa tampoco. Pues bien, esta señorita ha mejorado, no mucho pero ha mejorado. El guión de Pasante de Moda es redondito y fácil de llevar. Falla a la hora de profundizar, tanto en los conflictos impuestos como en la exposición de algunas características de los personajes. Por ejemplo: se supone que Jules Osten (Anne Hathaway) es una jefa bruja, no de pesada sino porque exige mucho y trata de que todos anden a su ritmo pero.. eso no queda muy patente al público. A pesar de esos detalles, de alguna manera la historia se hace llevadera, los gags funcionan y la película resulta entretenida

A pesar de las falencias del guión, la película resulta entretenida
A pesar de las falencias del guión, la película resulta entretenida

El lema de Pasante de Moda es “la experiencia nunca se hace vieja” o “nunca pasa de moda”, para dejarlo en los mismos términos del título (the experience never gets old) y esto se ve reflejado en el personaje de Robert De Niro. Lo cual es otro aspecto que no esperábamos: no estamos frente a la comedia rosa, tampoco ante una película que pondrá al “abuelito” y jubilado Ben Whitaker (De Niro) en problemas frente a la tecnología. No, el discurso es otro. A mi parecer la lectura es que debemos recuperar cosas de las generaciones anteriores o más bien rescatar lo que tienen que entregar los mayores: La experiencia, la caballerosidad y la pausa al momento de vivir (versus el estrés actual, el hacer todo apurados y tratar de cubrir demasiado en pos de una equivocada idea de productividad)

Hay situaciones divertidas y momentos que me conmovieron, sí.. detrás del machote que crees que soy y  que admiras, hay un hombre sensible, y en particular algunos pasajes de De Niro, me hicieron tiritar la quijada. (párrafo con signifcado camaleónico para quienes ya la hayan visto hehehe)

Desde mi punto de vista, el guión cumple con lo suficiente para ser comedia, pero lo que realmente levanta a esta película y nos hace salir felices del cine se explica en tres factores: Anne Hathaway, Robert De Niro y la enorme química que generan. Ambos funcionan a la perfeccion, son tremendos actores y en su interacción la cosa marcha sobre ruedas.

La química entre estos actorazos es notable
La química entre estos actorazos es notable

Anne Hathaway es, como siempre,  preciosa, encantadora, adorable. Y De Niro, De Niro es maestro. Leí por ahí un tweet en que alguien se quejaba de que De Niro tenía que estar en papeles de mafioso o la película no servía y no. De Niro trabaja bien donde lo pongas, me funciona de taxi driver, boxeador, suegro odioso, frankenstein, mafioso y de hombre experimentado en pasantía para una empresa de ropa, entre otras cosas… en lo que sea. Y recalco esto porque debo decir que uno de los grandes méritos de De Niro es su tremenda versatilidad, no se encasilla en un género de película, ni en un tipo de papel, trabaja donde sea y lo hace bien. Así que más respeto con él, no confunda la calidad del actor con los papeles que interpreta, que si bien ya no son personajes de la talla de Al Capone, Jake la Motta, Vito Corleone o Travis Bickle, su desempeño como actor sigue siendo impecable.

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Volviendo a lo que nos ocupa: Pasante de Moda, nos reímos harto, es una película tierna, no muy profunda pero van a salir contentos y van a pasar un buen rato. Cierto es que perfectamente podríamos esperar para verla en el televisor, pero si quieres algo liviano y entretenido dentro de lo que tenemos en cartelera, esta cinta es una buena opción, imagina que la mayoría aplaudimos al finalizar la función del premier y eso no es, para nada, algo usual.