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Director: Faith R Johnson
Guión: Faith R Johnson (creador), Robert A. Trezza
Protagonistas: Janessa Floyd, Julia Feinberg, Aidan Hart

Es lamentable como, con el tiempo y los visionados que he tenido, estuve a punto de llegar a considerar al Found Footage como la opción del flojo. Tuve que discutirlo con mi pareja -con ella hablamos bastante de cine- para notar que en realidad no era así, sino que los directores que decidían hacerlo, no tenían el expertise necesario.

Últimamente me ha tocado ver metrajes Found Footage que creen que hacer una cinta de este género es simplemente pensar en una idea de algo que les parece terrorífico, y es que además consideran que este formato sirve sólo para hacer terror, y estirar esa idea tal fuera chicle, a través de sucesos cada vez más extraños. ¿Ejemplo? la película que hoy nos ocupa: La comunidad de la Fe. Cuya idea central es: “Tratando de formar un vínculo con Dios, tres estudiantes se encuentran en el vientre de una secta retorcida”.

Si bien las actuaciones en este caso no están mal, La comunidad de la Fe falla en, al parecer, todos los otros aspectos que debe tener una película. El guión es flaco, los personajes tal vez tengan algo de fondo, pero la exposición de ellos es pésima, los sustos y la atmósfera no se logran, etc. Pero lo peor de todo: No es creíble. Se preguntarán cómo puedo argumentar esto si nos enfrentamos a ficción. Pues resulta que es la clave del género. Found Footage: Material Encontrado. Alguien -que a veces edita este material- encontró una cámara con grabaciones, por lo tanto, el primer postulado es que las cosas que se han grabado con esa cámara son reales, le pasaron a las personas que las grabaron y, por ende, deben convencer a la audiencia de que así fue. Y para eso, lo primero, es ser consecuentes con tu universo.

Lo primero que hace ruido en La comunidad de la Fe, es que, de tres amigos que van a una suerte de retiro espiritual, uno que no sabe a lo que va, no comparte la religión de los otros dos -que son pareja- y, de hecho, no sabe que éstos últimos son tan religiosos. ¿de verdad una pareja que decide ir a un retiro espiritual lleva a alguien que no los conoce tan bien, que no comparte su misma religión y sin decirle absolutamente nada de este viaje, que va a durar más de un día? Ya tenemos un personaje que no encaja, de entrada.

Y, para empeorar la situación de nuestro amigo número tres, por alguna razón, graba todo lo que tiene en frente, es una suerte de cámara-maníaco que tal vez exista -yo no conozco a ninguno tan dependiente-, pero dejando un poco de lado al personaje, estamos viendo una película, no puedes poner todo lo que se te ocurrió grabar porque sí, o sin pensar en una mejor manera de resolver esa puesta en escena. ¿Tiene sentido que alguien deje la cámara grabando desde su mano mientras se bendice la comida o que, peligrando su vida, decida correr hacia la cámara y tomarla en la carrera? Carece de sentido.

Los puntos anteriores me hicieron pensar en qué cintas Found Footage han logrado el cometido de convencerme frente a su propuesta. Tomemos tres ejemplos; The Blair Witch Project (1999): existe una leyenda que un equipo de jóvenes quiere documentar y probar o no su existencia. ¿Grabarán siempre? Sí. Cloverfield (2008): Alguien está grabando una fiesta, cae una especie de meteorito y decide grabar lo que pasa ¿Lo haríamos nosotros? Sí. Paranormal Activity (2007): en la casa pasan cosas extrañas, ¿pondríamos cámaras para ver qué sucede? Sí. Adicionalmente, The Visit (2015), no es propiamente un Found Footage pero cumple las normas del género, pues opera de forma similar: Una chica y su hermano van a ver a sus abuelos, no los han visto en años y deciden hacer un video para su madre, porque ella no se llevaba bien con sus padres ¿Se justifica el formato? Absolutamente.

Resumiendo: Hacer una película se trata de más de tener una idea, unos actores calificados y meter todo lo que se me ocurra para alcanzar la duración necesaria. Hacer una película, que valga la pena claro, requiere de pensar y repensar en el guión, el formato que voy a elegir y las tomas que voy a hacer. Tal vez The Faith Community se hubiera resuelto mejor en el formato de corto, tiene detalles que hacen pensar que sin tanto sin sentido y con tiempo más apretado, el director podría haber contado mejor lo importante de la historia.

Por que tratando de estirarse para dar con el largometraje, no solo comete errores con la consecuencia de sus personajes sino que nos da tiempo para notar hacia dónde va su película, dado lo previsible de su estructura y además aburre. Si, aburre, dado que hace algo que no tiene cabida en el cine: Siete minutos de diálogo sin corte, no una vez, sino dos veces. Si en cine vas a contar algo, tienes que mostrarlo, en caso contrario, mejor haz un radioteatro.

En definitiva, The Faith Community tiene problemas con su formato, con su narrativa, su guión, sus personajes y, para colmo, es previsible. Pocas personas lograrán pasar los primeros treinta minutos sin aburrirse y se perfila para ser la peor película que he visto este año.