Luego de un éxito de taquilla internacional y un buen primer fin de semana en Estados Unidos, al fin fui a ver la última entrega de Marvel Studios, Thor: The Dark World. Luego de pensar un rato he determinado las tres cosas que más me gustaron del film, y las tres cosas que menos disfruté. La lista no contiene spoilers explícitos, pero es posible que la entiendas mejor si ya viste la película.

Tres cosas que me gustaron

1. Asgard.

Ya habíamos visto Asgard en la primera entrega de Thor, pero esta vez la mítica tierra cobra vida en la pantalla. Se nota que hay más presupuesto, ya que los escenarios están llenos de detalles que hacen las escenas más creíbles.

2. Loki.

Mucho se ha hablado de Loki y sus fangirls. Me llamó la atención ver grupos de chicas jóvenes en el cine; en efecto, la mitad de la audiencia en la sala era femenina, y cada escena con Tom Hiddleston les sacaba suspiros. Definitivamente, Hiddleston ha alcanzado a un grupo demográfico que probablemente las otras películas del Universo Cinematográfico Marvel no habían capturado completamente, y es un grupo importante. Sólo espero que Marvel Studios sepa sacarle provecho, produciendo más películas inteligentes y de buen nivel, sin caer en facilismos.

3. Jane Foster.

Al principio de la película me preocupaba que Jane Foster iba a cumplir el rol de dama en aprietos, de la mujer que necesita ser rescatada por su héroe. Y aunque hay algo de eso, al final ella cumple un rol tan importante como el de Thor en el desenlace. Bien por la igualdad de género.

Mención especial: ¡las granadas / agujeros negros!

Tres cosas que no me gustaron

1. La historia.

La trama de la película es muy débil. Los personajes parecen ser llevados de un lugar a otro sin tener ellos mucho que decidir. Se tropiezan con las situaciones, las resuelven casi por suerte.

2. Los elfos oscuros.

Aunque visualmente me resultaron muy atractivos, desde el diseño de sus armaduras a su tecnología, a fin de cuentas los elfos oscuros resultaron menos interesantes que los chitauri. Su verdadera motivación nunca es revelada y sólo nos tenemos que tragar el hecho de que Malekith y sus secuaces son simplemente malvados. Malechores con muy poca profundidad y, al igual que los enemigos de las otras películas del Universo Cinematográfico, completamente olvidables.

3. Darcy Lewis y compañía.

Gran parte del humor en la primera entrega de Thor fue gracias a la presencia de Darcy (el otro personaje que entregaba la salida humorística en esa película era el mismo Thor). Y fue justamente esa sana dosis de humor una de las mejores partes del filme del 2011. Supongo que Darcy fue un éxito entre los fans—al menos a mí el personaje me agradó bastante en ese entonces—por lo que Marvel Studios decidió, en esta oportunidad, darnos mucho más Darcy. Y eso fue un problema. Por otro lado, la presencia de su asistente fue completamente innecesaria.

La escena post-créditos

Hay dos cosas que Marvel Studios nos ha entrenado para esperar de sus películas: un cameo de Stan Lee, y escenas a mitad de los créditos y al final. En este caso, la escena de mitad de los créditos resultó mucho mejor que la de Iron Man 3: al menos en esta oportunidad recibimos un adelanto de lo que veremos en el futuro. No estoy seguro si la interpretación del personaje en cuestión es de mi completo agrado, pero creo que me acostumbraré. Si no entendiste la escena, te recomiendo leer Thanos Quest, en particular el número dos. Definitivamente me entusiasma Guardians of the Galaxy.

Y a ti, ¿qué fue lo que más te gustó de Thor: The Dark World? ¿Qué fue lo que menos te gustó?