The Dream Hunters es una novela corta escrita por Neil Gaiman e ilustrada por Yoshitaka Amano, originalmente publicada por Vertigo / DC en 1999. Yo recuerdo haber comprado la versión en español de Editorial Norma apenas estuvo disponible en las librerías especializadas en Santiago de Chile —posiblemente “Crazy All Comics”. Era una nueva historia de Gaiman, con Sueño de los Eternos en el centro, y ambientada en el antiguo Japón. Un libro excelente, con bellas ilustraciones de Amano, que cuenta la historia de un monje budista y una zorra; una historia de amor, magia, codicia y humildad, sacrificios y sueños.

Lo que yo no sabía –o más bien, supe en algún momento pero por algún motivo que desconozco, pronto olvidé– es que entre Noviembre de 2008 y Febrero de 2009, Vertigo publicó una adaptación de The Dream Hunters en formato cómic, en cuatro números. Y el encargado de dicha adaptación fue el singular P. Craig Russell.

Yo me he declarado un fan de Russell. Es por esto que, cuando encontré la edición de tapa dura que reúne en un solo tomo la adaptación completa en la pila de libros en liquidación en Chapel Hill Comics, mi corazón dio un brinco y agradecí a Destino mi suerte: era el último que les quedaba, y estaba a mitad de precio. Toda una ganga. Huelga decir que lo compré inmediatamente.

P. Craig Russell sabe de adaptaciones: ha adaptado la obra de Moorcock, e incluso ha adaptado óperas. Es por esto que no me cabía duda alguna que la adaptación de The Dream Hunters sería excelente. La prosa de Gaiman es siempre una delicia de leer, y tal gusto se traduce impecablemente en la adaptación de Russell. Los diálogos y descripciones se leen como si hubieran sido escritos por Gaiman directamente para cómic.

Pero es tal vez en los elementos de narrativa puramente visual donde Russell nos demuestra su capacidad creativa: es cuando la voz de Gaiman se silencia y los dibujos de Russell se roban la película. Y aunque nos parece escuchar las descripciones de Gaiman, son en realidad los trazos limpios, firmes, de Russell los que nos cuentan la historia, los que nos adentran en el Reino de los Sueños y las leyendas del Japón feudal.

Russell nos muestra también su dominio académico del medio. La diagramación de sus páginas es regular y metódica, reminiscente del arte de la época donde la historia transcurre. Mi única queja es el uso de una textura que asemeja papel de arroz en varias viñetas… en mi opinión la textura agrega poco al arte, y hace que los dibujos, impresos en una página brillante y lisa, se vean extraños.

The Dream Hunters es una nueva oportunidad para visitar el Reino de los Sueños. Y aunque ésta es una versión oriental, es el mismo Reino de los Sueños que aprendimos a querer durante la serie The Sandman. Cuando vemos a Caín y Abel, o al Campo de Violín, o al guardián del Palacio, sentimos que estamos frente a viejos conocidos. Lo mismo ocurre cuando vemos a Morpheus y su cuervo. Es volver a ese mundo en el que tanto tiempo pasamos mientras leíamos The Sandman, aquél mundo que nos costó tanto dejar cuando la serie terminó.

La edición de tapa dura incluye las cuatro portadas de los números originalmente publicados, de la artista japonesa Yuko Shimizu. Yo no las había visto antes, pero estas portadas son maravillosas. Las incluyo en una galería al final de este artículo, junto con la portada de Russell para la edición de tapa dura.

Puedes encontrar la adaptación de The Dream Hunters en Book Depository y Amazon. También puedes encontrar la novela original en Book Depository.

Tú, ¿leíste la novela original? ¿y la adaptación de Russell? ¿Qué opinas? ¡Cuéntanos en los comentarios!