Alguna vez Neil Gaiman dijo con respecto al arte de escribir una historia, “así es como lo haces: te sientes frente al teclado y pones una palabra tras otra hasta que esta lista. Es así de fácil y así de difícil”. Pues bien, creo que en este número de The Sandman, esa corriente de la conciencia tan complicada de invocar se hace notoria. Solo vamos en el segundo volumen de Preludios y Nocturnos –que cuenta con los números 3 y 4 de la serie original-y el autor ya hace gala de una infinita imaginación para crear personajes, escenarios y, sobre todo, diálogos extremadamente bien estructurados.

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No soy fan de los dibujos ni de los colores utilizados –los primeros siguen a cargo Sam Kieth y Mike Dringerberg, mientras que lo otro continúa con Daniel Vozzo–, pero el guión está tan bien ejecutado que disfrute cada página más que la otra, si pensaste que el número anterior era mucha introducción o contextualización, este va directo a la acción de manera rápida y fluida, sin dejar de lado los aspectos estéticos y escriturales que ponen a The Sandman aparte.

The Sandman #3: Dream a Little Dream of Me (Sueña conmigo)

Arte de Dave McKean
Arte de Dave McKean

Morpheus cuenta con pistas para encontrar sus tres herramientas de poder –la bolsa de arena, el yelmo y la piedra- que le permitirán recuperarse y reconstruir lo perdido durante su tiempo prisionero.

Una de estas direcciones lo lleva a interactuar con otro personaje de DC Comics, John Constantine, quien lo ayudará en su búsqueda y juntos experimentarán la que es, a mi parecer, una de las escenas más perturbadoras que he visto plasmadas en papel.

Ver a John Constantine es un agrado, siempre he pensado que como personaje es interesante y me agrada el contraste que provoca lo oscuro de su historia, con lo amarillo de su abrigo. El título del capítulo hace referencia a la canción, y está bastante de acuerdo con el contexto, porque es un extracto muy musical dentro de la saga.

The Sandman  #4: A Hope in Hell (Una esperanza en el infierno)

Arte de Dave McKean
Arte de Dave McKean

Creo que hasta ahora esta es mi parte favorita. Morpheus continúa con la segunda parte de su misión y gracias a eso podemos ver gran parte del imaginario de Gaiman.

Nuestro protagonista llega al Infierno en busca de Lucifer –a quien encontrarás muy parecido a David Bowie– y no es otro que Etrigan quien lo guía hacia su encuentro. El viaje lo lleva a darse cuenta de que no es solo su reino el que ha cambiado en el tiempo que estuvo prisionero.

Uno de mis momentos favoritos es la batalla imaginaria entre Morpheus y Choronzon, si bien apreciamos una pizca del poder Sueño, es donde más destaca la capacidad narrativa de Gaiman.

Para el final de este segmento, ya podrás observar ciertos cambios en la personalidad de Morpheus, quien de a poco comienza a recuperar su fuerza, pero también empieza a analizar su mundo interior y a cuestionarse lo que hasta este momento ha vivido siendo uno de los Eternos.

Con la promesa de una amenaza y la referencia a los otros hermanos de Sueño, termina este volumen, se agradece la inclusión de bocetos originales, que son siempre agradables.

En las redes sociales

Algunos Hijos del Átomo están leyendo The Sandman con nosotros, y han compartido fotos de su lectura de este segundo volumen.

¡Gracias, Davichico y Mila!

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