En julio de este año, se presentaba para Chile una novela gráfica en la que su autora, ciudadana del mundo pero de sangre tropical, cuenta las aventuras en primera persona de una joven latinoamericana durante los noventas. Cosas como la búsqueda del amor, el escape al placer, el panorama de países del sur del mundo que apenas salían de dictaduras, se desangraban en conflictos con las guerrillas, con ese telón de fondo, la joven Paola va en busca de su felicidad, o lo mejor que pueda obtener a cambio. Hoy hablamos de Todo va a estar bien, cómic vivencial en un viaje a través de latinoamérica, escrito y dibujado por la autora colombo-ecuatoriana PowerPaola.

Todo va a estar bien

Cuando lo empecé a leer, se me vino a la cabeza Spring Breakers de Harmony Korine. Cuenta las peripecias de una veinteañera, que a través del viaje por el continente se va descubriendo a sí misma, y que con cada gran respuesta viene una nueva pregunta más grande aún. Partimos en Lima, Paola y su amiga Mara van descubriendo todos los placeres de la capital del Virreinato.

Eterna viajera, Paola con algo de ensoñación y en pretérito, nos relata quienes serán en el futuro cada uno de los personajes que aparecen en el cómic.

Todo va a estar bien

Tres historias con visos oníricos: la primera tiene como línea de desarrollo el placer, en varias de sus formas: la segunda, aquello que no se puede ver pero se siente, lo que se busca pero no se encuentra, como los espíritus de las cosas y las personas; y la tercera sobre la muerte, la de una relación amorosa, la de los más viejos que se presiente, o La petite morte que es mucho más agradable.

Todo va a estar bien

Las historias no tienen mayor relación entre si que ser contadas por la misma persona, y en ellas se hace una que otra referencia a libros anteriores de la autora como qp Eramos nosotros y Virus tropical. La protagonista es siempre Paola con sus amigos, sus amores y sus deseos, y la misma Paola aparece como relator omnisciente desde un futuro en que sabe todos los finales de su pasado.

Todo va a estar bien

Es un cómic provocador, interesante, tanto desde el lugar en que se cuenta, como en la época por la que se cuenta. No lo recomiendo para niños,  busca un público un poco más adulto por el relato y porqué tiene una que otra viñeta en que el sexo es frontalmente explícito. La idea de la protagonista lanzándose de un barranco en la portada, es algo más que un gancho comercial.

Todo va a estar bien

Pero, como siempre, no todo es totalmente bueno, por que en Todo va a estar bien se hecha de menos un buen dibujo. La artista realiza figuras que hacen recordar el cuaderno de adolescencia de una persona que no sabe dibujar; son líneas básicas, simples rayones a veces, que en lo personal siento no agregan nada al relato, no lo vuelven más lírico ni más evanescente. El gran punto bajo de este cómic es su dibujo.

158 paginas, una portada en relieve como gesto que se agradece; una serie de historias provocadoras, con una mirada femenina y latinoamericana, algo que debería repetirse más en la historieta; símbolos, recuerdos, sueños, alegría, placer, tristeza, muerte, y todo eso en un relato en escenas del conosur de América de los años noventa, un cómic sobre sexo, arte y rock and roll; por todas esas cosas te recomiendo leer Todo va a estar bien, de la colombo ecuatoriana PowerPaola.