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En los 90’s, la escena del cómics a nivel mundial, floreció como jamás nunca antes lo había hecho. Aún con sus crisis, el medio se preparó para grandísimos clásicos que aún hoy podemos considerar de culto. Dentro de todo esto, nació Spawn y de su primer juego, del que hoy hablaremos.

maxresdefaultComo concepto, Spawn es básicamente esto: Un ser humano común y silvestre (claro, entrenado y con algunos skills de asalto táctico), que un día “X”, por una razón “X” fue asesinado. En el infierno le dieron la oportunidad de volver al mundo de los vivos, como apoyo para misiones específicas que se le dieran. Pero su jefe directo es el famosísimo “payaso”: The Violator (Google para más info). Así es como Spawn recibe poderes desde el propio “más allá” y empieza a ser una especie de antihéroe. Esta premisa se hizo tan novedosa por allá en el año 95′, que con motivo del cómic y la paupérrima película, se lanzó para su juego para la SNES.

El juego nos plantea a Spawn tratando de resolver el caso, a puño limpio, del secuestro de una niña. De ahí en más, la trama simplemente se desenvuelve en aquello, conectando en cierto punto las tramas del cómic. Lo primero que resalta, es el apartado gráfico. Nada destacable por aquel tiempo, pero el nivel de detalles y cariño al pasar de la viñeta al pixel es simplemente hermoso. De hecho, ver caminar a Spawn es un deleite visual, así como los enemigos que hacen cameos: The Redeemer, Ask y varios más. Simplemente amor al pixel, pero ojo: Las cinemáticas dibujadas dejan bastante que desear, pareciendo dibujadas a ratos en un simple paint.

hqdefaultEn sí mismo, el juego se nos plantea como un Beat’em Up con ribetes de plataformas, que algunos momentos se hace con avances un tanto lineales cayendo casi en el desplazamiento netamente natural. Aunque, esto se contrapone con los excelentemente bien programados movimientos. Aunque, si bien no tenemos la mejor experiencia de control, tenemos movimientos bastante decentes y que permiten versatilidad al momento de enfrentarnos a los enemigos. Varios, unos guiños directos a sus poderes en los cómics. Un detallazo: el de la capa, que le aplica mucha más estrategia el juego.

Y aunque no es la estrella más dorada del SNES, sí engrosa la lista de buenos juegos de cómics que fueron llevados de una manera bastante aceptable de la viñeta al pixel. ¿Detalles? Un juego un tanto corto, con poca rejugabilidad y con un música que si bien acompaña, no se te quedará grabada por toda la vida como la música de Spawn. Un must play para este fin de semana y como comiquero: recomendado absolutamente.

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