El Nombre del Viento (en Inglés The Name of the Wind) por el autor estadounidense Patrick Rothfuss, es la primera entrega en la aún inconclusa saga “La crónica del Asesino de Reyes”. Publicada en 2007, esta novela es un excelente ejemplo del estado actual de la literatura fantástica: aguda, ingeniosa, rápida, centrada en personajes carismáticos más que en eventos cósmicos o batallas épicas.

Pese a que El Nombre del Viento contiene todo lo que hemos llegado a esperar del género (espadas mágicas, misterios inexplicables, hechizos, sabiduría perdida, criaturas fantásticas) lo que diferencia a esta novela del resto es muy simple: al final del día, esta es una historia sobre historias; sobre cómo las historias que contamos y amamos nos definen y nos cambian, sobre cómo nos construimos a nosotros mismos y a lo que nos rodea a través de nuestros mitos y nuestras narraciones. La acción de la novela está dirigida por la conversación de un hombre, Kote, quien, en un espacio de tres días, comparte la historia de su vida con su aprendiz Bast y Devan Lochees, un afamado cronista y escriba.

En el proceso de narrar su vida, Kote evalúa y reconstruye su pasado, mostrándole a Bast y al Cronista, al mismo tiempo que al lector, como los eventos de su juventud han afectado su vida, y la de muchos más, en el presente. Mediante la remembranza, Kote genera sentido y significado en sus dolorosas experiencias, y del caos constante que es la vida real (su vida real, que funciona al mismo tiempo como imagen de nuestras propias vidas) Kote extrae propósito para aquello que en su momento pareció simplemente mala fortuna. De este modo, El Nombre del Viento puede inspirar meditaciones sobre nosotros mismos y como nosotros entendemos los acontecimientos en nuestras vidas.

Esto no significa que la novela esté desprovista de humor o liviandad. Nada más lejano de la realidad, considerando la espontaneidad de los personajes y la sana dosis de camaradería que existe entre los personajes jóvenes.

La traducción al Español, aunque no latinoamericana, es excelente, y conserva prístina la calidad y fluidez del original en Inglés. Siendo esta una historia que utiliza cuidadosamente palabras, sonidos, ritmos y expresiones, la calidad de la traducción aquí se transforma en un aspecto crucial a considerar, y en este caso, no decepciona.

El Nombre del Viento es, en resumen, un libro excelente tanto si se desea reír y disfrutar de un mundo fantástico bien formado y sólido, o si se busca una lectura que inspire contemplaciones un poco más profundas.

El Nombre del Viento es seguido por la segunda parte de la Crónica del Asesino de Reyes, llamada El Temor de un Hombre Sabio (The Wise Man’s Fear), y el spin-off La Música del Silencio (The Slow Regard of Silent Things).