Decir que Fullmetal Alchemist es una de las series japonesas más importantes del último tiempo es poco, en comparación a todas las proezas a las que se ha adjudicado, entre ellas, quedar con el primer lugar tras un ranking elaborado por la cadena de televisión nipona TV Asahi. Su elaboración en el manga y sus adaptaciones posteriores al anime la posicionan como una de las franquicias con más renombre en el mundo entero. Escrita e ilustrada por Hiromu Arakawa, Fullmetal Alchemist cuenta la historia de dos hermanos, Edward y Alphonse Elric, quienes son estudiosos de la alquimia y buscan la manera de restaurar sus cuerpos, tras tratar de resucitar a su fallecida madre. Para ello, deben aliarse con diversas personalidades ligadas a la militancia de su país para combatir contra distintos antagonistas. Entre ellos se encuentran los homúnculos, criaturas con apariencia humana que poseen habilidades como regenerarse o extender algunos de sus miembros. Con todo esto, los hermanos Elric tratarán de dar con la Piedra Filosofal, la meta de todo alquimista, propósito del cual su viaje los conducirá a un mundo de descubrimientos tanto asombrosos como también terribles.

Lo llamativo de la franquicia es que posee muchas referencias a la disciplina alquimista, las cuales han motivado a muchos a redescubrir las características de esta práctica, que abarca una red compleja de técnicas y ciencias, como la química, la metalurgia, la astronomía, etc. Considerando esto, los símbolos que vemos a lo largo de la serie están entrelazadas a tal manera con esta escuela protocientífica que es necesario conocerlas para englobar el concepto alquímico en todo su esplendor. De esta manera, en esta primera parte presentaré los signos más conocidos que aparecen en esta obra japonesa y explicaré sus particularidades, tomando en cuenta su relevancia histórica y cultural.

La Cruz De Flamel

Cruz de Flamel
Cruz de Flamel

Representado como una cruz rodeada por una serpiente, con alas y una corona por encima de ella, es el símbolo que aparece tanto en la capucha roja de Edward y en el brazo izquierdo metálico de Alphonse Elric, como también en la parte de la clavícula de su maestra Izumi Curtis, presentándose así como un signo de continuidad de la práctica alquímica por parte de los discípulos de esta alquimista.

El Flamel, como también se le denomina, ha sido materia de discusión para muchos en el área de la semiología, ya que han descubierto que se asemeja a variados símbolos relacionados con la alquimia en la antigüedad, principalmente su lado medicinal. Nominaré algunos de estos:

  • La Vara de Asclepio: También designada la Vara de Esculapio en su equivalente romano, es un símbolo en donde aparece una serpiente entrelazada alrededor de un báculo. Asociada a Asclepio, el dios griego de la medicina, se presenta como emblema de curación de enfermos, así como también se vincula con la labor de los alquimistas, quienes fueron considerados como médicos, entre otros oficios, y que se identificaban con la serpiente como símbolo de rejuvenecimiento, salud y vida, ya que este reptil muda de piel cada cierto tiempo, exhibiendo así el fin de un ciclo y su nuevo comienzo.
  • El Caduceo: Es un signo en el cual aparecen dos serpientes enlazadas a un báculo, con alas por encima de él. Adjudicado a Hermes, el mensajero de los dioses en la mitología griega, se le ha asociado erróneamente con la Vara de Asclepio por su parecido, pero la diferencia radica en que el caduceo representa más que todo el comercio, visto como una forma de intercambio equivalente, el eterno movimiento cósmico.
  • Nehustán: Se denomina a una serpiente de bronce que Moisés, profeta y legislador de Israel, creó para evitar que los israelitas fallecieran al ser mordidos por otras serpientes. Más tarde, se volvió un objeto de idolatría por los mismos israelitas, quienes atribuían a esta serpiente de bronce el ser sanados de las mordeduras de serpientes venenosas. Desde un punto de vista religioso, se deja entrever una metáfora a la labor de los médicos, quienes son los que curan enfermedades.
  • La Copa de Higía: Uno de los símbolos más reconocidos de la profesión farmacéutica. Higía, hija del dios griego Asclepio, es la diosa griega de la sanidad, y su emblema es exhibido, en cierta manera parecido al de su padre, como una serpiente rodeando una copa. Se especula que la copa contiene una poción medicinal y que la serpiente es la encargada de hacerla proveer mediante la práctica medicinal.

Tomando en cuenta estas referencias medicinales y, en menor grado, de intercambio, no será hasta el Siglo XIV en donde Nicolas Flamel, alquimista y escribano público, utilizará este signo para sus experimentos alquímicos. Se dice que descubrió la Piedra Filosofal y que alcanzó la inmortalidad gracias a ella, cosa no menor para los que están familiarizados con el campo alquímico, ya que es el objetivo que todo alquimista busca alcanzar.

En sí, la Cruz de Flamel, según muchas interpretaciones que resumen todo lo anteriormente dicho, representa “la fijación de lo volátil”, paso vital relacionado con la creación de mercurio, elemento químico que ha sido utilizado con fines medicinales. Sin embargo, hay más que depurar en esta expresión. Lo volátil también se relaciona con lo que cambia, proceso que va en perpetuo movimiento con el cosmos, en otras palabras, con el intercambio equivalente. Así, esta “fijación” viene a ser el estabilizar lo que está cambiando, con el fin de poder separar los elementos beneficiosos de los dañinos, o incluso transformar los últimos en elementos benéficos.

Visto ya la correspondencia de la Cruz de Flamel, sólo queda aclarar a qué alude las alas y la corona. Bajo variadas interpretaciones que se han hechos de manuscritos antiguos, las alas representan el progreso de los experimentos alquímicos hacia la perfección. En tanto que la corona busca, como es debido, proclamar, galardonar a los que quieren alcanzar esa perfección a través de la búsqueda de la Piedra Filosofal, que es el motivo por el cual Edward y Alphonse Elric viajan para poder recomponer sus cuerpos. De esta manera, el Flamel también designa el viaje hacia la perfección, por parte de los alquimistas, quienes, por lógica, son imperfectos.

Ouroboros

Ouroboros
Ouroboros

Mostrado como una serpiente o dragón alado que engulle su propia cola, rodeando un hexagrama, es el signo que poseen los homúnculos, los antagonistas de la serie, en cierta parte de su cuerpo, como en un ojo, en una mano, en la lengua, etc.

El concepto del ouroboros va de la mano con la naturaleza cíclica de las cosas, esto es, el eterno retorno, el renacimiento de las cosas y la continuidad de la vida. En el área de la alquimia, simboliza la unidad de todas las cosas, materiales y espirituales, que no desaparecen, sino que cambian de forma en un ciclo eterno de destrucción y creación. También representa la naturaleza dual del alquimista, que une lo consciente y lo inconsciente.

En Fullmetal Alchemist, y al igual que la Cruz de Flamel, vemos una versión alterada del signo, esta vez con unas alas más puntiagudas. Considerando la noción del ouroboros mentada anteriormente, podemos interpretar que quienes lo poseen, gozan del ciclo eterno de destrucción y creación. La idea, asociada a las habilidades regenerativas de los homúnculos, tiene su justificación al comprender que éstos, después de ser destruidos, vuelven a la vida, en base a que están compuestos por almas humanas en un trozo de Piedra Filosofal. Por lo que los homúnculos, por ser criaturas artificiales animadas por almas humanas, no tienen alma propia.

Concluyendo, la Cruz de Flamel es un símbolo que abarca los procesos medicinales y de intercambio de la alquimia, prácticas que buscan la perfección de quien los ejecuta y así llegar a la meta, que es la Piedra Filosofal. En cambio, el Ouroboros representa la naturaleza cíclica de todas las cosas, que se destruyen y se vuelven a crear, eternamente. En la serie de Fullmetal Alchemist, tanto los protagonistas como los antagonistas son los que llevan sus distinguidos signos consigo. Y considerando la relevancia de ambas marcas, Edward y Alphonse Elric, los protagonistas, son los que quieren alcanzar la Piedra Filosofal, valorada como la perfección, porque no son perfectos, y aunque los homúnculos, en gran medida, lo sean, carecen de la esencia de la alquimia, que es el alma.

No te pierdas también: Sobre la simbología en Fullmetal Alchemist, Parte 2

Video

Fuentes

http://drugtopics.modernmedicine.com/drug-topics/content/history-bowl-hygeia-award
http://www.alltrees.org/anime/?page_id=384
http://eu-tyto-alba.livejournal.com/149632.html
http://es.knowledger.de/0119555/Nehushtan
http://en.wikipedia.org/wiki/Rod_of_Asclepius
http://en.wikipedia.org/wiki/Caduceus