COMPARTE

La enciclopedia de la cultura pop se transmite hace varios años en capítulos de media hora de duración, con personajes amarillos y la historia de una familia disfuncional como telón de fondo: Los Simpson, en todas sus inacabables temporadas, tienen guiños a gays y héteros. Por ejemplo, personajes como Waylon Smithers, el siempre anecdótico señor Smithers, coleccionista de Stacy Malibu, pero que vive en un enorme closet, del cual aún no encuentra la salida.

Además de guiños y el señor Smithers, la familia de Springfield ha dedicado tres capítulos en especial al mundo gay, como siempre, con una mirada de humor y crítica irónica a prejuicios y perjuicios. En este artículo revisamos esos capítulos, porque hoy hablamos de los colores de Los Simpson en el arcoiris LGBT.

La Fobia de Homero

En la temporada 8, capitulo 15, “La fobia de Homero”, en inglés Homer’s Phobia, Marge resuelve afrontar la inmensa cuenta del gas, vendiendo una seudo reliquia familiar, y decide concurrir a una tienda de memorabilia para que le paguen lo “justo” por la estatua de una soldado sureño, propiedad de su fallecida abuela.

En la tienda llamada Cockamamie’s (sic), entre reliquias postmodernas y juguetes descontinuados, conocen a Javier; simpático vendedor y experto en cultura pop, quien saca a Marge de sus equivocadas expectativas sobre el valor de la botella con diseño, pero traba una buena amistad con la familia Simpson, llegando a visitar la casa más famosa de la televisión mundial.

Entre risas y I love the Nightlife de Alicia Bridges,  Javier se gana el aprecio y el cariño de toda la familia. Eso, hasta que Marge le cuenta a Homero que su nuevo amigo gusta de los hombres, lo que provoca que el padre Simpson inicie una cruzada para alejar a Bart del peligro rosa.

La historia se desarrolla con un homenaje de Bart a la película Mermaids, unos trabajadores metalúrgicos que se dedican en sus ratos libres a coreografiar a Gonna Make You Sweat de C+C Music Factory Feat. Freedom Williams; la aparición del Sr. Smithers despechado por una cita y un Santa robótico japonés con misiles.

Homero Simpson entrega su amistad a Javier, una persona amable y simpática, pero al saber que su nuevo amigo tiene distintos gustos, aparecen sus prejuicios y disfraces, en una historia que quizás no es tan ficticia en el día a día.

Tres gays en un condominio

El capítulo 17 de la temporada 14, “Tres gays en un condominio”, en inglés Three Gays of the Condo: Homero, con su afición excesiva a la Duff y sus problemas para controlarla, pasa una tarde con la familia mientras arman un métrico puzzle; pasan días uniendo sus piezas, hasta que la última se pierde. En la búsqueda frenética por toda la casa, Homero encuentra una caja de recuerdos. En su interior, en cartas una joven Marge escribía tras el volante inaugural de la taberna de Moe la vergüenza que la adicción al alcohol de su marido desde ese entonces ya le hacía padecer.

Homero, despechado, busca nuevo hogar. Llega a un barrio con colores, se encuentra con Mister Smithers en patines, que para variar sale corriendo a esconderse en su clóset. Finalmente, Homero da con un departamento en que viven unos amigos gay, Julie y Grayde; viviendo con ellos el Sr. Simpson se sofistica, compra ropa, y se vuelve detallista, reconquistando a la vieja Marge. Con música de West End Girls de Pet Shop Boys, Homero no sólo conoce algo más de mundo, si no que también encuentra un nuevo admirador.

El amor es ciego

Por último, uno de los mejores capítulos sobre temática gay de la familia amarilla, en la temporada 16, capítulo 10 “El amor es ciego”, en inglés There’s Something About Marrying: una quebrada Springfield, decide buscar el dinero que trae el consumo fresco de un nuevo mercado turístico: el de los matrimonios gay.

Homero, viendo una oportunidad de trabajo, se titula de ministro matrimonial. La sorpresa: un familiar sale del clóset y requiere sus servicios para casarse; Patty encuentra a la mujer de su vida y decide contraer el vínculo con la golfista Verónica.

Selma tiene más matrimonios encima que Playmate antes de los cuarenta, y Marge lleva años de casada con el gordo calvo aficionado a la cerveza; le quedaba a la hermana soltera encontrar su pareja: Patty prepara su boda con “Que Sera, Sera” de Doris Day como banda sonora, y el oculto rechazo de Marge.

Si te interesan, te recomiendo echarles una mirada, y por qué alguna vez fueron una muy buena serie, estos fueron los Simpson en colores LGBT,  saludos y hasta la próxima.