Tercera semana y tercer capítulo de la sexta temporada de Game of Thrones. Luego del predecible, pero aún así deseado final del capítulo anterior, todos queríamos saber qué se viene para tan querido personaje -no daré el nombre, por si aún hay alguien que no sepa-. Por otra parte, tuvimos el regreso de viejos conocidos, algunos olvidados por el tiempo y otros que ya era hora que aparecieran. Sin más preámbulo, vamos al tercer episodio.

Comenzamos, nuevamente, con Bran y su entrenamiento. Sin saber muy bien para qué está siendo preparado, vemos en estas instancias un momento perfecto para conocer más de la historia que circunda a los personajes principales de Game of Thrones, sin embargo, no responden al clásico flashback que aporta a un momento exacto de la trama. Aquí, tengo la impresión, de que se está comenzando a contar una historia paralela a la del “presente”. Se nos muestra lo justo y necesario por capítulo, no más, no menos, y eso hace de estos fragmentos algo tremendamente interesante.

En la otra parte del mundo, las cosas con Daenerys y Tyrion avanzan muy lentamente. De momento se nos ha preparado el terreno, muy escasamente, para lo que podemos suponer significará un giro importante más adelante. Creo contraproducente especular en ese aspecto, porque las pistas han sido pocas, pero el adelanto nos deja con el consuelo de que, aparentemente, el cuarto episodio nos entregará más acción en torno a las vivencias de la Madre de los Dragones.

3c38b2b9-62c1-4d66-bdbd-1b5031b3ce9d-181500

En la que podríamos denominar tercera arista, vemos cómo la religión contemporánea comienza a tomar cada vez más fuerza en King’s Landing. Si se ve desde la historia -muy superficialmente-, es interesante ver reflejado el cómo la Iglesia, poco a poco, fue tomando poder político y soberano sobre la sociedad de la Edad Media. Más allá de la experiencia gubernamental, o la tradición soberana, lo único que ha sido necesario para hacer temblar un Imperio ha sido un gran número de seguidores, y aquello que dicen mueve montañas, la fe.

Finalmente, vemos que aprendiendo de los errores, y logrando desprenderse lo más posible su interioridad, el entrenamiento de Arya cada vez se encuentra más cercano a su fin. Llegado ese momento la pregunta sería inminente ¿Y ahora, qué? No olvidemos que los rostros del Salón de los Muertos fueron parte importante de la promoción de esta sexta temporada. Antes, veíamos a Arya como un personaje que tenía aventuras atractivas. Hoy, puede ser que comience a tener un rol activo trascendente para la historia. Ojo ahí.

El avance hace pensar que tendremos, finalmente, acción mucho más activa en las tramas que me parece han estado más planas: Las de los Lannister y la de Daenerys. Creo que estos dos arcos, de momento, siguen sufriendo las consecuencias de la temporada anterior.

A partir de ahora: spoilers

SPOILER ALERT!

12669558_10208676857977490_8166973347854439793_n

Es interesante lo importante que se ha vuelto Jon Snow para esta serie, y para quienes la seguimos. Si había algo que destacaba a Game of Thrones hace no sé, dos temporadas atrás, es que no había realmente un protagonista de la serie. Esto se daba por dos razones, porque se podía elegir diferentes personajes, dependiendo de la sub trama que te guste más, o porque no querías encariñarte con alguien debido al constante peligro que había de que fuera cruelmente asesinado.

Sin embargo, el caso de Jon Snow está siendo distinto. Rompió la barrera de la muerte, y eso tiene efectos tanto en él como en la audiencia. Para los que seguimos la ficción, su regreso hace que -nos guste o no- prestemos más atención a su historia; mientras que en el relato mismo, hace que Jon necesite buscar nuevos horizontes.

Cuando comenzaba el capítulo pensaba ¿cómo será volver de la muerte? Uno, queriendo o no, plantea y proyecta una vida con el deseo de lograr un objetivo, y toma decisiones buscando llegar a ese punto final. Un cierre en el que no sabremos si tomamos la decisión correcta o incorrecta, y en el caso de Jon, alimentado por la adrenalina que te genera el enfrentar lo desconosido y ser recordado honrosamente. Sin embargo ¿qué pasa cuando ya pasaste ese punto final? En el caso de Jon, era entregar su vida a la Guardia de la Noche, pero como él mismo dijo, falló. Si la primera decisión que tomé me llevó a la muerte ¿Por qué seguir lidiando con ella?

Entonces ¿qué viene ahora? Las teorías que ampliamente surgieron por Internet comienzan a hacerse realidad. Jon deja la Guardia de la Noche y decide emprender un nuevo camino ¿cuál será? Habrá que esperar para descubrirlo. ¿Mi consejo? A tener cuidado, no vaya a ser que como fanáticos comencemos a pensar que podemos manejar lo que pasará en la serie, y por lo tanto, nos decepcionemos si toma un camino que no nos parece correcto.

No saber qué podía llegar a pasar, ni qué giro doloroso podía tomar la historia era lo que siempre le hizo tan diferente e interesante. Después de todo, esa era la gracia ¿recuerdan?